dilluns, 17 de gener del 2011

El gobierno apoya el lysenkoismo científico

EL PAÍS ha adelantado que el gobierno va a prohibir a los jueces que, en su deber de proteger a los menores de cualquier tipo de maltrato, tal como establecen todas las leyes y convenciones internacionales, recurran a la categoría diagnóstica del Síndrome de Alienación Parental (SAP).

Las cosas de palacio van despacio y, finalmente, la tarea del lobby del feminismo del resentimiento ha fructificado. Lamentablemente no me sorprende, ya hace más de un año escribí sobre este tema: el lobby y su programa, sus representantes fanatizados, su inconsistencia científica... poco más tengo que añadir a lo que entonces escribí. Entonces fue un grito de alarma. Ahora va a materializarse la barbaridad.

El pasado verano también escribí como epistemólogo sobre los argumentos (pseudo)científicos de la Asociación Española de Neuropsiquiatría cuyos disparates han servido de sustento “científico” a esta medida que coadyuvarà a gravísimas violaciones de los DDHH de l@s niñ@s.

La batalla entre ciencia y fanatismo político vuelve a reproducirse con una nueva victoria de los segundos. Lysenko, en su dia, ganó. También Torquemada (Lorente me parece su mejor émulo). Sólo queda el consuelo de que después, la historia, va poniendo las cosas en su sitio. De la misma manera que ahora los historiadores (por ejemplo Ricard Vinyas) han explicado el papel que el Dr Vallejo-Nájera, primer catedrático de psiquiatría de la universidad española, tuvo como ideólogo del robo de niños en el franquismo, otros historiadores quizás recogerán el papel que han tenido los Drs Lorente Acosta o Antonio Escudero Nafs para avalar y dejar impune esta cruel forma de maltrato infantil que el SAP trata de describir.

Como asesor filosófico he acompañado a algunos progenitores en el dolor indescriptible de perder a sus hijos por odio parental. Curiosamente he tratado sobre todo con madres (algo que, para los negacionistas, debería ser imposible porque según ellos el SAP es un “invento machista”). Hace poco leí una sentencia de una madre que se confesaba desolada; después de años de lucha judicial para restablecer el contacto con su hijo por fin llega la sentencia: el juez reconoce que el padre ha manipulado al hijo, pero como éste ahora odia a la madre el juez dice que ahora el contacto entre ellos no es posible, por tanto resuelve que el menor se quede tal como está y donde está, y no vuelva a España (vive en el extranjero). La eficaz labor del alienador ha tenido su premio. Ignoro si en este caso el lobby también lo habrá celebrado con su habitual alborozo. Una madre me contó que, cuando en su desespero acudió a las feministas (una conocida organización, bien subvencionada), se la sacudieron de encima.

De mi experiencia concluyo que, de todas maneras, la cuestión de la ley es algo secundario. La ley no apoya a las víctimas y, a partir de ahora, aun será peor. Los maltratadores gozarán de la impunidad total que les quiere garantizar el gobierno. Sin embargo, como digo, la ley no es el asunto central en la cuestión del odio parental. El complejísimo mundo de los sentimientos familiares queda bastante lejos del poder del Estado. Aunque los fanáticos (en mi opinión, huyendo –proyectando- sus propios fantasmas familiares) pretendan usar ese poder del Estado para intervenir esa esfera tan íntima, todavía queda un amplio márgen individual de acción para los progenitores alienados. Me gustaría dejarles aquí este mensaje de esperanza. A pesar de la injustícia, a pesar de las calumnias, a pesar de las mentiras que están sufriendo. Viven tiempos difíciles. También los vivieron los genetistas bajo Lysenko, o los ilustrados bajo la Inquisición, o los demócratas bajo el franquismo. O Sócrates en Atenas, ése que dijo “es peor cometer la injustícia que padecerla” antes de ser ejecutado por el veredicto de un tribunal democrático. Ahora los progenitores alienados y sus hijos sufren una injustícia tremenda. Me gustaría recordarles a Sócrates, a Gandhi, a Luther King, a los que luchan por la verdad, por la ciencia y por la justicia. Aunque no obtengan el reconocimiento de sus hijos –porque los están odiando- y sufran la tortura de no verlos crecer, si son capaces de recoger el legado de tantos otros que en otros tiempos sufrieron la injustícia, su dolor también puede puede convertirse en un ejemplo. Incluso –quien sabe- ante sus propios hijos en el futuro.

dimarts, 4 de gener del 2011

Un texto de Isaiah Berlin y el “caso Assange”

El fundador de Wikileaks, en un extraño caso donde los presuntos agresor y víctima confraternizaban después de la presunta violación (hasta que la mujer se enteró de los “cuernos”...), ha sido “empapelado” gracias a la durísima ley sueca sobre agresión sexual, ley que los lobbies feministas han puesto en su agenda para implantarla en el resto del planeta. Parece que esta ley, a la hora de poner la raya entre sexo-consentido/abuso/violación, tiende a equiparar cualquier comportamiento masculino a lo sucedido en el Congo con las violaciones masivas de mujeres por la guerra, es decir, un crimen que hay que pagar.

Assange niega las acusaciones de agresión sexual y aduce que “he caído en uno de los avisperos del feminismo revolucionario" ya que “Suecia es la Arabia Saudí del feminismo". Me parece bien recordar la teocracia saudí, cuyas premodernas leyes penales y civiles creo que son las más salvajes y bárbaras del planeta (y ahora no me quiero extender sobre la hipocresia moral que promueve el wahabbismo saudí).

Este “caso Assange” a mi me ha hecho pensar no en la Arabia Saudí sino en la Unión Soviética. Adjunto este interesante texto donde I. Berlin relata una conversación con el filósofo Kojève acerca de la finalidad de las leyes arbitrarias en los Estados totalitarios

Hablamos de Hobbes y del Estado soviético. «No», dijo, «no es un Estado hobbesiano». Y explicó que cuando uno comprendía que Rusia era un país de campesinos ignorantes y trabajadores pobres se daba cuenta de que era muy difícil de controlar. En su opinión, Rusia había estado terriblemente atrasada; atrasada en 1917, no sólo en el siglo XVIII. Así, pues, quien se propusiera hacer algo con Rusia tenía que sacudirla con violencia. Si en una sociedad las reglas son muy severas, por absurdas que sean, (supongamos, por ejemplo, una ley que establece que a las tres y media hay que ponerse de cabeza abajo), todo el mundo la cumplirá para salvar la vida. Pero a Stalin eso no le bastaba, no cambiaba suficientemente la situación. Stalin tenía que hacer con sus súbditos una pasta que él pudiera amasar a su antojo. No debía haber hábitos ni reglas en que la gente pudiera apoyarse; de lo contrario, las cosas seguirían siendo inmanejables. Pero si usted acusa a la gente de romper leyes que no rompió, si la acusa de delitos que no cometió, de actos que ni siquiera puede comprender, acaba reduciéndola a papilla. A partir de entonces nadie sabe dónde está, nadie está nunca seguro porque, haga lo que haga, e incluso si no hace nada, puede acabar destruido. Todo lo cual crea una verdadera «anomia». Una vez tiene usted esa clase de gelatina, en cada momento le puede dar la forma que elija. El objetivo es que nada se asiente. Kojève, un pensador ingenioso, se imaginaba que Stalin también lo era. Hobbes concebía una ley que, de ser obedecida, permitía sobrevivir. Las leyes que hizo Stalin eran tales que uno podía ser castigado por obedecerlas o desobedecerlas, al azar. No había nada que se pudiera hacer para salvarse. A uno le castigaban por transgredir o acatar leyes que no existían. No había salvación. El futuro sólo podía construirse con esa materia pasiva a que se habían reducido los humanos.

Ramin JAHANBEGLOO: CONVERSACIONES CON ISAIAH BERLIN, Barcelona: Arcadia, 2009 [ed. original, 1991], pp.105-111. Trad. de Marcelo Cohen.

dissabte, 18 de desembre del 2010

Un texto de Ayn Rand


Releo y releo a Ayn Rand. Para alguien como yo que viene de, digamos, la izquierda alternativa (de joven fui insumiso a la “mili”, y siempre he colaborado con ONGs ecologistas y pacifistas), en otras palabras, que viene del típico vMeme verde según la teoría de la Dinámica Espiral, la lectura de Ayn Rand (que sería una representante arquetípica del vMeme anterior, el naranja, es decir, la mentalidad estrictamente racional) a veces me resulta difícil de digerir. ¡Una apologista del capitalismo! Su radical defensa de la libertad y la responsabilidad individual, sin embargo, no me deja indiferente y me atrae muchísimo. Por eso vuelvo a su lectura. Será porque los “verdes” (sobre todo blancos, heterosexuales y con trabajo en el sector terciario) arrostramos mucha culpa en nosotros... ;-)
El texto que voy a reproducir en principio no hace referencia a la masculinidad y las cuestiones de género. Pero como la cultura dominante abusa tanto de la culpa, lanzada contra los hombres, y de la victimización, que el feminismo del resentimiento ha convertido en su especialidad intelectual para analizar cualquier realidad social, pues me ha parecido un texto muy relevante. Le he añadido unas notas para darle la interpretación que me sugiere este texto sobresaliente.
El punto de partida de tu moral es la maldición, y la destrucción es su propósito, medio y fin. Tu código comienza maldiciendo al hombre[1], y luego le exige que practique un bien que define como imposible de practicar[2]. Exige, como primera prueba de su virtud, que acepte su propia depravación sin pruebas. Exige que comience, no con un parámetro de valor, sino con un parámetro del mal, que es él mismo, y por medio del cual a continuación debe definir el bien: el bien es aquello que él no es.

No importa entonces quien se aproveche de la gloria a la que ha renunciado y de su alma atormentada: un Dios místico con un designio incomprensible, o cualquier transeunte cuyas llagas infectas se constituyen en un inexplicable derecho sobre él[3]; no importa, no se supone que el hombre comprenda el bien; su deber es arrastrarse a través de años de castigo, expiando la culpa de su existencia con cualquier cobrador de deudas incomprensibles. Su único concepto de valor es el cero: lo bueno es aquello que es no-humano
El nombre de este monstruoso absurdo es Pecado Original[4].
Un pecado sin elección es una bofetada a la moral y una insolente contradicción: algo que está fuera de la posibilidad de elección está fuera de la moral. Si el hombre es malvado de nacimiento, no tiene voluntad ni poder para cambiar; y, si no tiene voluntad, no puede ser bueno ni malo: los robots son amorales.
Considerar como pecado del hombre un hecho que no está bajo su control es una burla a la moral. Considerar la naturaleza del hombre como su pecado es una burla a la naturaleza. Castigarlo por un crimen que cometió antes de nacer[5] es una burla a la justícia. Considerarlo culpable en una cuestión en la que no existe la inocencia es una burla a la razón. Destruir la moral, la naturaleza, la justicia y la razón por medio de un único concepto es una hazaña del mal difícil de igualar. Sin embargo, ésa es la raiz de tu código.
No te escondas detrás de la cobarde evasiva acerca de que el hombre nace con libre albedrío pero con ‘tendencia’ al mal[6]. El libre albedrío teñido con una tendencia es como un juego con dados cargados: obliga al hombre a esforzarse para jugar; asumir responsabilidades y pagar por el juego; pero la decisión está desbalanceada en favor de una opción que no puede evitar. Si esta ‘tendencia’ es por su elección, no puede poseerla al nacer; si no la ha elegido, su albedrío no es libre.
AYN RAND. “La rebelión de Atlas”. Pags 1100-1101. Ed. Grito Sagrado 2003

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[1] Por supuesto con el término “hombre” Ayn Rand se refiere al “ser humano” genérico. Las estupideces que confunden el género gramatical con el género como construcción social no se habían desarrollado en su época. Y estoy seguro que Rand las habría despachado con desprecio. Sin embargo, si ahora leemos “hombre” como “representante del género masculino” el texto adquiere un significado muy interesante
[2] Excepto para los hombres pro-feministas
[3] A la hora de cargar contra la victimitis como fuente de derechos Ayn Rand no se corta con sus metáforas
[4] Ahora este concepto se reconvierte en “atávico impulso masculino de dominio” “deuda histórica de los hombres hacia las mujeres por siglos de Patriarcado y dominación”... etc.
[5] Cfr. con las vigentes leyes misándricas, que no sólo tienen en cuenta el hecho punible en si, sinó también el grupo al cual pertece por nacimiento el perpetrador. Por tanto, castigan más al hombre que a la mujer por el mismo hecho
[6] Esa paradoja que tanto se lee en los textos de las feministas y los hombres pro-feministas. Por un lado todo es contrucción cultural, por tanto somos absolutamente libres para rediseñarnos como queramos. Por otro lado, a pesar de esa libertad absoluta que nos tendría que haber llevado a un paraíso de paz, cooperación y no-dominio, resulta que el peso del patriarcado es tan poderoso, dominante y astuto que no hay manera de librarse de él y por tanto hay que combatirlo con todos los medios posibles, ordinarios y extraordinarios
verds
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dijous, 16 de desembre del 2010

Masculinitat incontinent a Haití


Llegeixo a EL PAÍS que a Haití, desprès del terratrèmol, s’han disparat els embarassos i les agressions sexuals. Segons la notícia Las violaciones de mujeres y niñas, mientras van a las letrinas o a recoger agua por las noches, es cada vez más frecuente”. Podria ser una d’aquestes notícies alarmistes que aquest diari tan bé sap difondre a benefici del lobby misàndric, però aquesta vegada ve fonamentada empíricament per estudis que parlen d’un augment d’embarassos del 4 al 12% desprès del terrible terratrèmol.

Un horror més que es suma a la llarga llista patida pel país abans i desprès del sisme. Em fa pensar que, en moments d’extrema angoixa, d’ensorrament de qualsevol esperança d’assolir una vida amb dignitat, es deu produir una regressió a la satisfacció immediata de les pulsions més primàries: menjar, fred i calor i, pel que diu l’article, sexe. Passant per damunt del que sigui. De vegades la TV mostra escenes de pillatge a països del Tercer Món entre els més desposseïts, mancats fins i tot de qualsevol consciència col·lectiva o solidària, assaltant les agències d’ajuda. La conseqüència d’aquests embarassos irresponsables (més aviat criminals, si són fruit de la violació) serà expandir el cicle de la misèria durant generacions.

Per una altra banda, sovint escolto a les ONG i les agències de cooperació que el suport ha d’anar només a les dones, si no l’ajuda no és eficaç. No conec de prop com funciona exactament aquesta política, però quan sento parlar d’ajuda al tercer món sempre es parla de les dones: treure-les de la pobresa, treure-les de l’analfabetisme, “empoderar-les”... Suposo que tenen raó, però ara em pregunto ¿i els homes? ¿se’ls hi ofereixen mateixes oportunitats? ¿Hi ha un gènere millor i un de pitjor per rebre ajuda? Quan els nens es converteixin en adolescents amb la brutal pujada de testosterona, ¿què serà d’ells, si no tenen un pare que els hagi servit de model per canalitzar aquesta força? ¿El seu destí serà alimentar les bandes masculines d’atac social? I posats a diferenciar gèneres: ¿no és el gènere masculí el qui està més disposat a emprendre riscos i construir més prosperitat per tothom (quan té un motiu i un vincle per qui lluitar, si no també és el més proclivi al saqueig)? No mereixen un suport específic? O la famosa perspectiva de gènere només contempla les dones, en comptes de tota la societat: infants, dones i homes?

Aquesta retrocés als aspectes més primaris de la masculinitat, totalment inconscient de les devastadores conseqüències a curt termini –increment de la violència i el sectarisme- i a llarg termini –explosió demogràfica- , em sembla que en la Dinàmica Espiral de Beck i Cowan seria una regressió del Vmeme blau al roig o fins i tot al morat en els seus aspectes més insans.

La Dinàmica Espiral és una teoria creada per Graves i desenvolupada per Beck i Cowan que serveix per jerarquitzar en un mapa els nivells de consciència d’individus i grups, les seves visions del món i valors, que anomenen vMemes (partint dels “memes” del biòleg R. Dawkin). Aquí no hi ha prou espai per fer-ne un resum, però el color blau seria la mentalitat de “llei i ordre” i sotmetiment a les regles col·lectives, per exemple els republicans dels EUA o els nacionalcatòlics espanyols. El color roig representa la mentalitat de dominació i de conquesta on el dèbil es sotmet al fort, i el color morat la mentalitat tribal que veu el món com incomprensible i amenaçant.

Cada nivell de consciència té els seus aspectes bons i insans. La paraula “espiral” fa referència a que els nivells no són graons rígids d’una escala, tot i que n’hi ha uns superiors a altres. Les terribles condicions de Haití han portat a aquesta regressió de la masculinitat als nivells més baixos de la espiral en la seva versió més insana. Tanmateix, si els responsables de la solidaritat, per explicar-se aquesta duríssima realitat humana que pretenen alleugir, apliquen una visió esbiaixada de la masculinitat (el vMeme verd patològic, que tant domina en la nostre món polític i social) molt em temo que poc ajudaran. I, amb aquest empitjorament, reforçaran encara més els seus prejudicis previs de que el masculí és la causa de tots els mals del món, des de la crisi ecològica fins a la violència a tots els nivells.

Notícies com la de El País són desencoratjadores; Trobo a faltar models de masculinitat sana, tant en el nivell pre-modern, com en el modern i sobre tot en el post-modern (aquests tres graus és una altra forma més simple que la D.E. de referir-me també als nivells de consciència). El nivell postmodern és el que està en les millors condicions de fer una crítica (deconstrucció) als models anteriors, però també és on s’estan produint els disbarats més grans respecte a la masculinitat. Intentaré parlar-ne en més posts.

diumenge, 28 de novembre del 2010

Masculinitat creativa

La creativitat no és masculina ni femenina, ni tampoc la capacitat per a la bellesa.
Tanmateix, aquests ballarins de carrer tenen una aparença associada a la masculinitat "perillosa": raça negra, de barri, roba típica de les violentes bandes masculines d'atac social, reflex del típic fracàs escolar masculí per un sistema educatiu que no els sap recollir... i tanmateix han creat aquesta preciositat. Sembla que és l'homenatge a un germanastre d'un dels ballarins que fou mort en aquella cantonada.


dijous, 11 de novembre del 2010

Masculinitat espiritual i auto-flageladora

Vaig llegir al blog del suec Pelle Billing la seva crítica a una pàgina del Facebook on un parell de instructors espirituals –o quelcom així- havien penjat un “Manifest per als homes conscients” (en anglès). És un manifest que, per honorar les dones i el seu patiment per part dels homes al llarg de la història, col·loca vergonya i deshonor damunt de tots els homes. El típic esquema de que la dona només pot ser víctima i l’home només agressor, sense entendre res de les dinàmiques històriques que han creat els rols de gènere per a homes i dones. Tant la resposta de Pelle com la seu amic Eivind, que té un blog molt interessant sobre pel·lícules comentades des d’una òptica masculina, són impecables. Valdria la pena de traduir-les.

Curiosament, un dels autors del manifest, Arjuna Ardagh, va entrar al blog d’Eivind a justificar la seva posició. Es va iniciar un debat força interessant. Desprès de llegir Arjuna jo també vaig dir la meva. Em va semblar que aquest bon home, per un costat fugia d’estudi perquè, en comptes de centrar-se en els arguments d’Eivind, parlava l’ombra (és a dir, els aspectes psicològics dolents que un no veu en si mateix) de l’escriptor masculinista Dedia que segueixen aquests suecs, però que amb ell s’havia portat molt malament i l’havia abusat (Una característica de la realització espiritual és que ningú et pot danyar excepte físicament, deixes de culpar el de fora per la teva infelicitat; potser aquesta mala experiència li esdevingué en una època anterior). Per un altre costat proclamava com adora religiosament la seva esposa, com es troba en èxtasi per la seva relació devocional, i que quan entra a una habitació on es troba ella l’adoració el desborda, “germans, això ens passa a ambdós” afirmava. Vaig escriure que això em sonava estrany i no em semblava humà. Sempre es troba en estat d’èxtasi? Preguntava jo. Sense crisis ni baralles?. Entenc que una relació extàtica així la pots tenir quan t’enamores, però aquest estats de narcisisme que suporten les teves projeccions positives envers l’enamorada no duren més de tres anys, per això no em semblava humà (o “massa humà” com diria Nietzsche). També vaig dir que em semblava màrketing espiritual nord-americà (New Age) que a mi, com estranger, em costava d’entendre.

Em va sorprendre molt que Arjuna m’enviés un email, que també va penjar al blog, per clarificar les meves objeccions. Ho vaig trobar extraordinàriament amable per part seva. Em deia que portava 9 anys casat, que tot i viure als EUA ambdós eren europeus i que amb la seva dona experimentava un flux constant d’energia devocional. Que podia no semblar humà però que la cosa era així, tant amb ells com amb algunes altres parelles. Aquest estat era sobre tot fruit de moltíssima pràctica, no era cosa de la sort; entenia que alguns poguessin pensar que se’n jactava (era el que jo pensava) o que s’avergonyeixin de no trobar tal cosa.

Va estar bé recordar(me) que qualsevol assoliment espiritual és fruit de la pràctica. En la meva nova contestació vaig dir que, tot i que la relació de parella pot ser un bon camí cap a la realització espiritual, cap a l’Absolut (la no-dualitat de la que parla el Vedanta Advaita, o el Tantra), els dos egos que emprenen aquest camí viuen en aquest món relatiu (dual), i no poden defugir la seva condició egoica. De tota manera potser sí que aquest home ha assolit aquesta realització que explica, jo no; encara estic en aquest camí cap a la consciència, que és feixuc! No obstant, m’estranyava que parlés d’altres homes que es sentissin avergonyits pel seu assoliment. Vaig dir que semblava que estigués establint una comparació, i els estats de gràcia valen per si mateixos, no admeten comparacions amb res. Al menys, jo no sento vergonya per no haver assolit l’autorealització (sí altres coses negatives, clar). Com deia al comentari, això de la vergonya és cosa del super-jo, i com explica molt bé Ken Wilber, és important diferenciar el super-jo (bàsicament, la imatge que tinc del meu pare) de Déu o de l’Absolut.

Desprès dels seus comentaris Arjuna ja es va acomiadar del blog. Les discussions sobre el tema encara continuen. Són en un to extraordinàriament educat i moderat, malgrat les discrepàncies de vegades molt profundes. Quina diferència amb les discussions sobre gènere que hi ha aquí!

dimecres, 10 de novembre del 2010

Una altra llei misàndrica

M’han passat una proposta legislativa del PP on es demana que es faci perdre la pàtria potestat -a més de la custòdia- als homes condemnats per maltractament. Potser sí que es necessària aquest dràstica mesura per protegir els menors. El que crida l’atenció és que no diu res de les dones que maltracten, ni tampoc hi preveu cap mesura contra elles.

Aquesta asimetria s’entén millor quan es llegeix que el PP demana aquest llei basant-se en que

Según datos de la Confederación Estatal de Asociaciones de Madres y Padres Separados hay alrededor de 20.000 menores maltratados al año. Esta invisibilización de los menores en la ley hace que en muchas ocasiones los padres utilicen a los hijos para dañar todavía más a las madres y a ellos mismos, lo cual se agrava, hasta el extremo, cuando además existen sospechas de abusos sexuales. (...) Los hombres que ejercen violencia contra sus parejas en principio no están capacitados para cuidar de sus hijos (...) Hay que evitar que se utilice la relación con los hijos para seguir ejerciendo violencia contra la mujer

El lobby torna a funcionar eficientment. Tal com em recorda el Sr. Mezkia, que m’ha fet arribar aquesta informació, aquesta mesura legal es basa en l’escàndol mediàtic que es va desfermar fa uns mesos per aquesta notícia: “Un juez entrega la custodia de una niña a un padre condenado por maltrato”. Tothom hi va ficar el crit al cel: les organitzacions del lobby i tota la rècula de representants polítics d’això anomenat “Igualdad” (conselleria, ministeri, delegat, etc...). En van parlar una bona estona d’aquest cas, més o menys justificaven el seu sou i càrrec per exemples com aquest, mostra palmària de l’enorme feina que encara els queda per fer.

Tanmateix, aquesta notícia té una segona part que ja no s’ha difós. Les coses potser no són tan en blanc i negre com els nostres polítics, tan propensos a escandalitzar-se, pretenen. Només conec la informació d’aquests enllaços que m’ha passat el Sr. Mezkia. Davant de problemes així calen anàlisis més assossegades, la qüestió és més complexa del que sembla. Amb l’ambient creat això resulta difícil, i la creació social de bocs expiatoris continua essent força popular. En una època el boc expiatori fou “el comunista”, desprès “el drogoaddicte”, ara sembla que és “l’home maltractador”, igual que fa segles fou “la bruixa”. Quan més els combatien, més els alimentaven, i més justificaven les mesures que repugnen al Dret, perquè els inquisidors es caracteritzen per execrar en els altres allò que tenen terror de veure en si mateixos.