diumenge, 6 de novembre del 2011

LA AGENDA DE LOS HOMBRES POR LA IGUALDAD. BARCELONA CIME 2011 (y II)

Continuo con los comentarios (en negro) a esa agenda que inicié en el anterior post sobre las propuestas (en rojo) de esos "hombres igualitarios"

6. Apostamos por la coeducación en la comunidad educativa para transmitir valores que ayuden a crecer, también a los chicos, como agentes activos de igualdad. Esto ha de servir para prevenir el abandono escolar, las conductas disruptivas, el maltrato entre el alumnado y las  actitudes machistas que acaban perjudicando la formación de la población adolescente.
Para ayudar “a crecer, también a los chicos, como agentes activos de la igualdad” lo primero tendría que ser el preguntarse por la tremenda desigualdad que sufren los chicos en el fracaso escolar. Hablan de valores a transmitir, pero no cuestionan los valores vigentes que causan este fracaso mayoritariamente masculino. Es más, ni siquiera toman como punto de partida de su análisis el escandaloso hecho del fracaso escolar masculino. Parece que estén insinuando (al menos, mi comprensión de su texto no alcanza para más) que atribuyan a las “actitudes machistas” ese terrible fracaso escolar. Dado lo confuso y unilateral con que usan el término machismo (ver puntos 2 y 3) es muy dudoso que este punto 6 sirva para emprender una revisión y una crítica del sistema educativo vigente y sus valores que, por estilo de aprendizaje y por ambiente educativo, ha demostrado fehacientemente que tiene menos en cuenta las necesidades y el ser de los chicos que de las chicas. Si este fracaso además lo atribuyen al confuso término de “las actitudes machistas” parece que estén incurriendo en la estrategia de “culpar a la víctima” con lo cual se ahorran la revisión del sistema que produce tal fracaso masculino.

7. Apostamos por un lenguaje igualitario, que no represente ni sostenga el modelo de dominación sexista.
Su apuesta es un fárrago para los usuarios de cualquier lengua indoeuropea. La confusión entre el género gramatical y el género como construcción social es de lo más ridículo –además de una pesadez para los que leen o escuchan sus textos. Por suerte, ni ellos mismos han sido nunca capaces de aplicar totalmente semejante normativa a su lengua. A sus confusiones en sociología y otras disciplinas, y a su ignorancia de las neurociencias, habrá que añadir también la filología. Los gramáticos históricos ya han explicado que la división en géneros de las lenguas es bastante anterior a la división social en géneros, y que el término “no marcado” (que sirve para englobar el masculino y el femenino) nada tiene que ver con el sexismo ni con la dominación política de un género sobre otro.
Esta auto-vigilancia de lo más íntimo de uno mismo, esto es, de las estructuras de la lengua que habla, las reglas gramaticales que uno ha interiorizado en el subconsciente manera automática desde su infancia, en ese lugar en que la conciencia apenas puede intervenir, tal auto-análisis para alejarse del “mal” (la dominación sexista!), me parece que tiene que ver con la voluntad de auto-flagelación que exhiben los pro-feministas para hacerse perdonar su condición masculina. Me hace recordar lo que explica Michel Foucault en su libro “Tecnologías del yo” (págs. 90 y 116):
“El examen de conciencia consiste en ...examinar cualquier pensamiento que se presente a la conciencia …para ver si hay algo en este pensamiento que aleje nuestro espíritu de Dios. El examen se basa en la idea de una concupiscencia secreta (…) el examen de si, referido a la relación entre el pensamiento y una pureza interior. En este momento empieza la hermenéutica cristiana del yo con su desciframiento de los pensamientos ocultos. Implica que hay algo desconocido en nosotros mismos y que siempre nos movemos en una autoilusión que esconde un secreto” (...)
“Todas estas técnicas cristianas de examen, de confesión, de dirección de conciencia y de obediencia tienen una finalidad: conseguir que los individuos lleven a cabo su propia mortificación. La mortificación es una renuncia al mundo y a uno mismo: una especie de muerte diaria. Una muerte que, en teoría, proporciona la vida en el otro mundo. No se trata de un sacrificio para la ciudad: la mortificación cristiana es una forma de relación con uno mismo”

8.Defendemos las cuotas paritarias y de presencia de mujeres y hombres, tanto en los cargos de responsabilidad pública y empresarial, como en las tareas de cuidado y enseñanza.
Hasta ahora había leído en los textos feministas la confusión entre a) igualdad como punto partida y b) igualdad como punto de llegada, que es lo que las cuotas paritarias defienden. Es decir, a) se refiere al principio de igualdad de oportunidades: mismos derechos, deberes y oportunidades con independencia de género o cualquier otra condición social. La confusión con b) sirve para que el criterio de mérito, esfuerzo y capacidad para cubrir un puesto sea sustituido por el criterio biológico del sexo con que se nace, igual que en otras épocas era el criterio de cuna o linaje. Por eso es comprensible que haya bastantes mujeres, competentes y trabajadoras, que se enciendan de furia cuando se les insinúa que han llegado a su puesto por méritos ajenos a su valía, y abominan de esta argucia de las cuotas paritarias, que más parece un invento de mediocres que quieren gozar, sin competir, de los frutos que la competencia proporciona. (Por cierto, personalmente, los valores más bien femeninos de la no-competitividad en favor de cuidar las relaciones me parecen muy necesarios en nuestro mundo. Pero si alguien quiere competir, sea hombre o mujer, mientras lo haga dentro de unas reglas para el bien común, creo que también debe disponer de esa libertad).
Lo que hasta ahora no había leído es eso de la defensa de las cuotas paritarias en las tareas de cuidado y enseñanza, que son más bien profesiones feminizadas. ¿Los hombres que se presenten a las oposiciones de maestro de pre-escolar o de comadrona van a obtener puntos extra en el concurso por tener pene? No me creo que propongan en serio semejante ridiculez. Más bien me parece que, en tanto que adheridos a los postulados más etnocéntricos del feminismo, que defiende algo tan antidemocrático como las cuotas paritarias, estos hombres, para contrarrestar las críticas, ahora extienden esta falsa igualdad b), que la confunden con la igualdad a), a las profesiones feminizadas. Supongo que, en su autoasignado papel de “rescatadores” de las “victimas” discriminadas, ya se habrán encontrado con más de una mujer que rechaza furiosa ese papel de “victima” en que esos “salvadores” la pretenden encuadrar dentro de una cuota aritmética al margen de su mérito.
Sin embargo, si pretenden disimular el despropósito que suponen las cuotas feministas para proseguir en ese papel de “salvadores” que casi nadie les ha pedido, con esta lógica, deberían extenderlo a otros dos supuestos que no mencionan: las profesiones masculinizadas menos valoradas (mineras, pescadoras de altura...) e ídem para las feminizadas (amos de casa...). Es decir, confunden la igualdad con que el Estado obligue a todos y a todas a ser lo mismo.

9. Reconocemos las diferentes formas de ser hombre, así como los derechos cívicos y humanos de las distintas expresiones de la sexualidad, superando la patologización, la homofobia y la transfobia.
También de acuerdo. Ahora bien, pienso que no debe calificarse de transfobia el negarse a que los impuestos financien las operaciones de cambio de sexo (como si se tratara de enfermedades como las cataratas o los trasplantes de riñón). Dado que hay que superar la patologización, ese tipo de operación debe ir a cargo de quien libremente la ha elegido, no a cargo del erario público financiado por el contribuyente. Aquí lo personal no es público.

10. Revisamos las expresiones de nuestra sexualidad basadas en el dominio, para disfrutar de una sexualidad libre, respetuosa y consentida. Nos manifestamos, por consiguiente, en contra de la trata de seres humanos vinculada a la prostitución y a la explotación sexual de menores.
También de acuerdo. Sin embargo no aclaran si apoyan la prohibición de la prostitución aunque sea ejercida libre y consentidamente. En textos de hombres pro-feministas, siguiendo a sus compañeras, la trata de seres humanos (bueno, en los textos feministas hablan sólo de “trata de mujeres”, los hombres prostituidos parece que no les importan) la confunden con todo tipo de prostitución, y por eso piden su prohibición y el castigo a todo hombre que solicite un servicio sexual como pasa en Suecia (de las mujeres que solicitan tales servicios no dicen nada). Para ellos no existe la posibilidad de que alguien ejerza esa actividad por propia elección, saben más que el propio interesado/a, y por eso piden al Estado que los salven de si mismos. 
Este neo-puritanismo de entrometerse entre dos personas y su placer (monetario o sexual) quizás acabe triunfando allá donde siempre fracasó el puritanismo de las religiones tradicionales. (Por cierto, en lo personal, no me parece un placer deseable. Pero aun me parece más indeseable la intervención del Estado en esas tristes transacciones de sexo por dinero)

11. Propiciamos la mejora de la salud física y emocional de los hombres, visibilizando los costes de las formas dañinas de ser hombre, que reducen nuestra esperanza y calidad de vida, además de generar graves problemas de salud pública.
Totalmente de acuerdo, me parece muy necesario


Por un lado encuentro muy interesante que grupos de hombres se reúnan para hablar de masculinidad y sociedad. De otro lado me parece lamentable que, habiendo tan poco movimiento de masculinidad y política, los pocos que se dedican a ello abunden en los peores aspectos de lo que –para resumir- en la teoría de la Dinámica Espiral según el modelo integral sería el vMeme verde patológico, es decir, los peores aspectos del postmodernismo. En su afán pluralista de proteger la diversidad frente a la racionalidad tecnocapitalista uniformizante (el vMeme naranja) y la intolerancia mítico-religiosa (el vMeme azul  –ámbar para la escala de K. Wilber), estos pro-feministas no se dan cuenta de que caen en un etnocentrismo tan nocivo como el de esos estadios anteriores que ellos abominan. Los “derechos de las mujeres” se absolutizan confundiéndolos con los “derechos iguales”, con el grave olvido de las responsabilidades, que también deben ser iguales para todos. Este etnocentrismo de “mis derechos ante todo (sin deberes)” se sustenta en una estrategia típica de la cultura postmoderna: el recurso a la culpabilización y el victimismo. “Como los míos han sufrido tanto en el pasado, ahora merezco compensación”. Y así, se pasa de las cuestiones políticas al narcisismo en un continuum indiferenciado
Estos hombres pro-feministas están planteando cuestiones muy interesantes respecto de la masculinidad, creo que en la mayoría de sus puntos no sólo estoy de acuerdo sino que me parece muy necesario que se planteen públicamente. Sin embargo, al identificarse con esas estrategias de culpabilización y victimismo no sólo se desprestigian a si mismos ante tantos hombres anclados en posiciones arcaicas e insostenibles que deberían estar escuchando estos planteamientos, sino que sus mismas posiciones –las valiosas- quedan desactivadas al mezclarlas con otras posiciones ridículas, auto-flagelantes y científicamente infundadas.
El panorama de la masculinidad en nuestra sociedad está demasiado desértico de propuestas constructivas y válidas. Me temo que si las propuestas tienen que venir de este lado, apoyado por las subvenciones y la élite cultural, donde se confunde la política con el narcisismo, no saldremos de ese desierto. Mientras la polaridad masculino-femenino se plantee en estos términos que dan pábulo a los aspectos más etnocéntricos y regresivos de lo que sólo debería ser un reconocimiento de la diferencia y la pluralidad, poco avanzaremos en la necesidad de promover visiones inclusivas e integradoras que honren y reconozcan tanto las aportaciones como los sacrificios de ambos géneros para el momento que ahora vive la humanidad.

dimecres, 2 de novembre del 2011

LA AGENDA DE LOS HOMBRES POR LA IGUALDAD. BARCELONA CIME 2011 (I)


En Barcelona se ha celebrado este octubre un congreso sobre “Masculinidades y equidad: investigación y activismo” de los autodenominados “hombres por la igualdad”. Me parece una denominación confusionista, antes se solían llamar “hombres pro-feministas” que era una definición mucho más precisa de su postura. Al final de su congreso han publicado la siguiente agenda (en letra roja), sobre la que añado mis comentarios (en negro)

LA AGENDA DE LOS HOMBRES POR LA IGUALDAD. BARCELONA CIME 2011

Algunos de los aspectos en que los hombres por la igualdad coincidimos y que pueden formar parte de nuestra agendfa común hoy son –entre otros-:

1.Rechazamos el ejercicio del poder patriarcal y renunciamos a los privilegios que de él se derivan.
Estaría bien que estos hombres detallaran qué privilegios son esos que proclaman estar renunciando en su primer punto. Se supone que los que no hemos suscrito esa agenda estaremos detentando tales privilegios derivados del poder patriarcal. No sé a qué se refieren. Parece que hablan de una culpa difusa, difícil de ver, que acarreamos los portadores de gónadas masculinas. Cuando hay culpa, hay víctima y victimario, y una deuda a resarcir. También hay el “rescatador” de la víctima, que parece ser el papel que esos hombres se reservan.
Por mi parte declaro que los únicos privilegios que admito son los derechos que me concede la sociedad democrática: libertad de expresión y demás derechos civiles, políticos, sociales y culturales. Junto con ellos, sólo acepto lo que me he ganado con mi trabajo. No quiero regalos de nadie ni privilegios que no se deriven de mi propio esfuerzo.
Por supuesto no pierdo de vista que por vivir en una sociedad europea quizás ya haya sobrepasado mi huella ecológica, como tantas otras injusticias estructurales que van más allá de mi acción y mi ser individual. Acepto mi parte de responsabilidad y los cambios a aplicar en mi comportamiento (por ejemplo, respecto de la huella ecológica, no malgastar energía), cuando se me detallan y se razonan. Lo que yo rechazo es que se me atribuyan unos privilegios que jamás he solicitado y que desconozco, y aún menos que de esos supuestos privilegios se justifique una concreta legislación misándrica como compensación de una extraña deuda que parece que los hombres, como colectivo, tenemos contraída con las mujeres como colectivo; y que tal legislación lamine derechos individuales básicos como la presunción de inocencia o la igualdad con independencia del sexo

2.Denunciamos todas las formas de violencia machista hacia las mujeres, fomentando la revisión crítica del sexismo interiorizado y desarrollando un trabajo de sensibilización y prevención de esta violencia entre los hombres; apostando por la defensa de los Derechos Humanos y la resolución pacífica de los conflictos.
En tanto que soy hombre, me parece bien responsabilizarme de mi posible sexismo interiorizado. Sin embargo, para fomentar la revisión crítica del sexismo, además de la reiterada denuncia de la violencia machista a las mujeres, lo que urge es poner ya sobre la mesa las otras formas de violencia y de sexismo en las relaciones humanas: el maltrato infantil, mayoritariamente ejercido por mujeres –las madres- (no por un perversidad intrínseca de ellas, sino por correlación estadística al pasar más tiempo con niños), lo mismo que con el maltrato los mayores, la consideración social de los hombres –que apenas nadie cuestiona- como el sexo desechable (sacrificables en trabajos peligrosos, guerras, etc.), la violencia que sufren los hombres por ser hombres –tanto por parte de mujeres como de otros hombres- , la misma violencia que las mujeres ejercen contra las mujeres (ver la cita de “La casa de Bernarda Alba” más abajo) etc.
 La violencia sexista no es unidireccional como se deduce de este punto 2. Ni la interiorización del sexismo, algo que arranca de la pre-modernidad, es algo que solamente concierna en exclusividad a los hombres. El pensamiento pre-moderno determinó tanto a hombres como a mujeres; ambos pusieron la base de la civilización que ahora gozamos. Mientras se mantenga esta estrecha visión unidireccional dudo mucho que se pueda dejar atrás estas arcaicas situaciones de sexismo

3. Asimismo rechazamos otras violencias machistas (bullying, homofobia, transfobia).
Lo suscribo. Pero deberían concretar mejor qué quiere decir con que esa violencia es machista. Los y las homosexuales que desprecian a los heteros, o que les hacen burla por no haberse ”liberado” todavía, ¿también es violencia machista?  ¿Cuando las chicas ejercen el bullying es violencia machista? ¿O sólo se considera bullying cuando lo hacen los chicos? ¿Es machista la “Bernarda Alba” de García Lorca, o  el machismo sólo es cosa de hombres?
LA PONCIA: La hija de la Librada, la soltera, tuvo un hijo no se sabe con quién.
ADELA: ¿Un hijo?
LA PONCIA: Y para ocultar su vergüenza lo mató (...)
BERNARDA: Sí que vengan todos con varas de olivo y mangos de azadones, que vengan todos para matarla.
ADELA: No, no. Para matarla, no.
MARTIRIO: Sí, y vamos a salir también nosotras.
BERNARDA: y que pague la que pisotea la decencia.
ADELA: ¡Que la dejen escapar! ¡No salgáis vosotras!
MARTIRIO (Mirando a Adela.): ¡Que pague lo que debe!
BERNARDA (Bajo el arco.): ¡Acabad con ella antes de que lleguen los guardias! ¡Carbón ardiendo en el sitio de su pecado!

4. Promovemos la corresponsabilidad de los hombres y los cuidados compartidos, con especial referencia a la responsabilidad de los hombres en nuestro propio cuidado y el de las personas dependientes y mayores, apoyando medidas de conciliación de la vida laboral y personal.
También lo suscribo. Me complace lo de la “responsabilidad de los hombre en nuestro propio cuidado”. El índice de suicidios, la esperanza de vida y otros indicadores muestran el abandono de si mismos de tantos hombre que encuentran su sentido en lograr éxito en el mundo del trabajo y del dinero. Podrian preguntarse también quien disfruta de ese trabajo y de ese dinero, por qué y para quien están dispuetos a sacrificar su “propio cuidado”, su tiempo y su energía.
Como dice Warren Farrell “Pay is about the power we forfeit to get the power of pay”. Es decir, el hombre pierde el poder sobre si mismo por alcanzar ese poder de “yo soy el que paga” con que se construye la imagen de la masculinidad para hombres y mujeres (si no tiene dinero ¿qué mujer va a querer estar con él?). Este punto 4 nos habla de los cuidados compartidos, otros textos hablan de que estén emocionalmente disponibles, pero estas bellas tareas són un además (no alternativa) al rol fundamental –y todavía incuestionado- del hombre como de “ganador de pan”.

5. Impulsamos la paternidad activa y responsable, fomentando la implicación de los padres y la mejora de las habilidades para la crianza, siendo incluidos en los cursos de preparación al parto, primeros cuidados y cuidado de la madre. En este sentido, reivindicamos que los permisos de maternidad y de paternidad sean iguales, intransferibles y pagados a cargo de la Seguridad Social al 100% del salario.
Comparto tan buenos propósitos. Pero me parece escandaloso que en este punto de la paternidad omitan una cuestión tan sangrante para hombres y menores como es la Custodia Compartida. Cuando casi la mitad de los matrimonios termina en divorcio, ¿de qué “paternidad activa y responsable” están hablando? ¿Qué quieren decir en el punto 4 de "corresponsabilidad y cuidados compartidos"? ¿De que los hombres, gracias a las leyes misándricas actuales, sobre las que estos “igualitarios” no dicen ni pío, sean convertidos en cajeros automáticos? ¿Que sufran de un régimen de visitas como los presos para ver a sus hijos, dependiendo de la buena voluntad de la ex, y cuando no hay esa buena voluntad, sin ninguna ley que los proteja?
Leí que la conferencia inaugural la dió una socióloga australiana experta en masculinidad. Parece que esa aparente mujer nació hombre. Supongo que llegar a ser lo que es le habrá resultado un camino muy duro y difícil, no sé hasta que punto las dificultades de alcanzar su identidad personal y social habrá condicionado su visión de “machismos” y “masculinidades hegemónicas”. Este soslayo de una de las cuestiones centrales de la masculinidad vigente para tantos miles de hombres alejados de sus hijos creo que muestra la confusión en la que están sumidos estos autodenominados hombres igualitarios. Parece que se han tomado tan en serio aquello de que “lo personal es político” que, al hacer de su cuestión personal/sexual algo político, se han olvidado de manera descarada de las cuestiones verdaderamente políticas que ahora estan afectando a una gran mayoría de hombres. Más bien parece que han puesto el slogan del revés y que para ellos “lo político es su cuestión personal” , en otras palabras, una expresión de narcisismo –el mal de nuestra época. 

(CONTINUARÁ EN EL PRÓXIMO POST)

dilluns, 10 d’octubre del 2011

Avantatges per a homes d’una legislació misàndrica


L’altre dia vaig llegir EL PAÍS aquesta notícia que més o menys diu que l’Estat prohibeix a una dona que hagi denunciat al seu company que visqui amb ell, malgrat que ella l’hagi perdonat. Si no ho he entès malament  (de qüestions legislatives no sóc gaire expert), això només afecta a les dones, no als homes. Per això he ficat al títol aquesta paradoxa que una legislació misàndrica (feta contra els homes, amb tracte diferent que a les dones) en realitat els afavoreix, ja que aquesta legislació sembla que fica el poder de l’Estat només per damunt de la lliure voluntat d’una dona adulta –però no d’un home- a l’hora de decidir amb qui pot establir relacions afectives.
Per les notícies dels diaris ja sé que han passat casos gravíssims de dones immadures i infantilitzades  que han retornat amb el seu agressor i posteriorment han estat assassinades. També hi ha noticies(no tan publicitades) d’homes acusats falsament per la seva dona que, en un altercat de parella, ella s’havia aprofitat dels avantatges que la legislació vigent atorga a les dones per “empaperar-lo”, desprès ell l’ha perdonat (o ha tingut massa por a la soledat, ves a saber) i ha decidit reprendre la convivència. Potser algú se li’n fotrà per calçasses, tanmateix la murmuració o la riallada del veïnat no tenen res a fer front a la decisió d’un individu lliure. Un adult sempre és responsable de les seves decisions; cadascú sap el que fa de la seva vida i amb qui decideix establir relacions amoroses.
Bé, aquesta llibertat, pel que sembla, ara només la tindran els homes. Les dones, amb la llei, són com una mena de menors d’edat, i cal protegir-les de si mateixes de segons quines decisions prenen sobre la seva vida afectiva.  Vaja, semblant a com en el passat també es prohibia als adults establir relacions homosexual per raons d’Estat que passaven per damunt de la seva voluntat individual.
Recordo haver llegit a EL PAÍS aquest cas d’una dona de Tarragona emprenyada amb la llei perquè li havien prohibit conviure amb l’home que ella volia ja que ell havia estat condemnat per maltractament.
 "Somos víctimas del sistema penal, ¿por qué no puedo vivir con quien me agredió?", recriminó en 2009 a la Audiencia Provincial de Tarragona E. C., una de esas víctimas. Tras escucharla, la Audiencia consideró que este tipo de casos "cuestionan" ciertos aspectos de la ley española, que puede atentar contra "el respeto de la vida privada y familiar"
Doncs ara la llei ha dit que la seva voluntat, la seva vida privada no compta ni es respectarà a l’hora de decidir com vol establir les seves relacions amoroses. Comprenc  que l’Estat no admeti que el simple perdó de la víctima pugui absoldre el victimari de la seva responsabilitat delictiva. Tanmateix, que s’arribi a immiscir en aquestes intimitats per prohibir-les mostra el projecte totalitari que hi ha en el rerefons d’aquesta legislació (per molt que, en aquest cas concret, paradoxalment garanteixi més la llibertat dels homes que de les dones).
Un apunt final. La notícia estava rematada amb un comentari d’una notable representant del lobby del feminisme del ressentiment. El que em va cridar l’atenció fou la seva factura totalment tècnica, asèptica, ni un comentari ideològic celebrant aquest nova volta de cargol del seu projecte. És allò clàssic dels post-marxistes que deien que la ideologia (ells es referien al capitalisme) es presenta com quelcom merament tècnic, transparent. Com si el que hi ha darrera d’aquesta notícia fos només un simple desajust jurídic.
Per cert, en aquest blog també comenten la notícia i diuen la cosa no està tan tancada com pretenen. Són arguments tan tècnics que s’escapen una mica de la meva comprensió.

dimecres, 28 de setembre del 2011

Absència de vulnerabilitat masculina

L’altre dia vaig veure per la TV part d’un programa molt ben fet sobre l’Alzheimer. A més de sortir Pasqual Maragall, metges, investigadors, etc. van treure un senyor madur, enginyer i empresari, a qui havien diagnosticat la malaltia. Es veia pels tests i les proves que li feien com se li havia deteriorat la memòria i certes capacitats cognitives que segur que, per la seva professió i posició, les havia tingut força desenvolupades. Em va impressionar com relatava el moment que li van comunicar el diagnòstic. La seva esposa, també present al programa, fou la primera que intuí que al seu marit li passava alguna cosa, i els metges tardaren bastant en establir el diagnòstic.

Imagino que ha de ser molt dur quan et comuniquen que tens Alzheimer. Aquest home contava com va pensar amb els anys que li quedaven de vida i els anys que podria viure amb dignitat –més tenint en compte els seus éssers estimats que ell mateix. Afirmava amb contundència “en aquell moment jo sabia que havia de fer quelcom”. Més tard, al programa, es veia com es sotmetia voluntariament a assajos dels investigadors. Suposo que els responsables del programa van triar aquest home per aquesta exemplar voluntat de lluita i de superació que mostrava.

Tanmateix, el que a mi em va cridar l’atenció fou precisament que aquest home, de qui la TV mostrava el seu coratge admirable, no li vaig veure que mostrés l’altra part humana que tots tenim: la nostra vulnerabilitat. Així ens hem construït els homes: en el fer, l’aconseguir, assolir, el mirar cap enfora i no cap endins. Per això em va cridar tant l’atenció que, inclús en un moment tan dur com quan et comuniquen un diagnòstic així, no es permetés contactar amb les parts interiors que forçosament es deuen activar davant d’una notícia tan terrible: la por, el desvaliment, l’angoixa, potser la ràbia...

És un fet habitual en els homes grans, això d’estar deslligats de l’estat emocional intern, de només poder parlar en tercera persona (de futbol, de política... o fins i tot d’ells mateixos quan eren joves) però no en primera persona del què els passa a dintre, ja que ells tampoc ho saben. Per això hi ha tantíssima soledat en els homes grans quan ja han deixat de ser “productors”, tanta dificultat de comunicació. Hi ha llibres populars d’autoajuda dirigits a “dones que estimen massa”, o llibres que a elles les aconsellen sobre aquests homes emocionalment freds i inaccesibles. És el que ens diu la cultura pop: això d’estimar és cosa de dones, tal com avalen els llibres supervendes i els programes d’èxit de la TV. Els homes no hem tingut les eines cognitives i emocionals per contactar amb la nostra vulnerabilitat, i encara menys per ser capaços d’expressar-la.

Alguns psicòlegs evolutius expliquen aquesta incapacitat per contactar amb les pròpies emocions com una estratègia de l’evolució per evitar el dolor. Durant mil.lenis, en un ambient extremadament hostil i perillós, els homínids mascles se la jugaven per aconseguir proteina per a la resta del clan; i els més insensibles, els més invulnerables al dolor foren els que sobreviviren, accediren a les femelles i pogueren transmetre els seus gens al fecundar-les. Avui dia la cosa no és així, però encara es manifesten aquestes estratègies que molts homes hem interioritzat: has de tenir èxit, has de cuidar dels teus, has de ser fort i confiable, no pots mostrar debilitat.

No sé si serà instintiu com diuen aquests psicòlegs evolutius, o serà un comportament après, però és un fet vigent de la masculinitat.

dijous, 22 de setembre del 2011

Els “Herois de Fukushima” reben el Príncipe de Asturias

A la web de la Fundació descriuen molt bé els valors que els han fet mereixedors d’aquest premi: sacrifici, coratge front a l’adversitat, sentit del deure, defensa del bé comú, consciència cívica... Tot reconeixement em sembla poc davant el que risc que han assumit.

Fa uns mesos sentía per la ràdio un periodista que havia escrit sobre la catàstrofe de Txernòbil i els milers d'homes que s'hi van deixar la vida. Havia entrevistat un vell ucraïnés que li relatava: “Em vaig quedar astorat del que vaig veure a la carretera del meu poble. Va ser una repetició exacta del que havia passat 45 anys abans quan la Gran Guerra Patriòtica [així és com anomenen la II Guerra Mundial]. Passaven camions i més camions atapeïts d’homes: soldats, miners, bombers, treballadors... tots cantaven les mateixes cançons patriòtiques que llavors, quan els soldats anaven a la guerra a lluitar contra els nazis i molts d’ells no van tornar”. Com sol esdevenir-se una vegada ha passat el temps de les heroicitats i els cants, els “liquidadors de Txernòbil” sobrevivents no han tingut gaire suport posterior, tal com van mostrar els reportatges del a TV que es van fer ressó de l’aniversari de la catàstrofe.

En ambdós casos, Txernòbil i Fukushima, aquest sacrifici és admirable. El que no he vist en cap mitjà de comunicació és una anàlisi d’aquest comportament altruista des de la famosa “perspectiva de gènere” que continuament apliquen a altres àmbits. La nostra cultura dóna per fet que, quan cal un heroi sacrificable (“disposable hero” li diu Warren Farrell), el sacrifici correrà sempre a càrrec d’un home

Potser entre els herois de Fukushima hi haurà alguna dona. Si és així, els mitjans la destacaran per sobre dels demés. També ho van fer amb aquella dona policia mexicana que l’ascendiren a la prefectura en un poble infestat de narcotràfic. “La dona més valenta de Mèxic” en deien, tot i que al cap de poques setmanes fugí per salvar la vida; cosa totalment disculpable tal com les gasten els sicaris, que no fan distincions de gènere a l’hora d’assassinar policies. La majoria d’assassinats són homes, però tampoc s’aplica aquí l’anàlisi de gènere de qui està pagant el pitjor preu per mantenir la seguretat. La pràctica totalitat d’assassins també són homes. Intentaré escriure un nou post sobre el tema.

dilluns, 12 de setembre del 2011

A classe amb el programa “Talla amb els mals rotllos” per prevenir la violència masclista.

Això és un programa subvencionat per la Generalitat de Catalunya que uns monitors duen als instituts per treballar amb els alumnes les qüestions de la violència de gènere. Com jo soc professor d’ètica i ciutadania, des de la direcció em van dir que això es faria a les meves classes. Aquests monitors no volen que jo em quedi a classe. És poc habitual; Normalment quan ve gent de fora de l’institut amb programes d’aquest tipus (enguany recordo que va venir un policia d’uniforme a parlar-los de discriminació i atenció a la víctima, i també una noia del Consell Comarcal a parlar sobre malalties de transmissió sexual) els va bé que jo em quedi a classe, ja que així resulta més fàcil mantenir l’ordre (amb una cara nova, els alumnes poden aprofitar per jugar i descontrolar-se una mica).
De tota manera, fa uns anys, sí que em vaig quedar a una classe de 4º d’ESO mentre impartien una part del programa. Ara he trobat les notes que llavors vaig prendre i les transcriuré aquí. Aquell any probablement m’hi vaig quedar perquè era un grup podriem dir que problemàtic, és a dir, un grup de futurs ni-ni (ni estudien ni treballen). Era una classe només de nois. No estaven fora del sistema –cursaven 4º d’ESO- , tanmateix ho semblava. Eren tan passius que quasi es pot dir que ni tan sols arribaven a ser gamberros, tot i el seu aspecte d’una pubertat recent erupcionada. No els interessava res en absolut del que es feia a classe. Pensant amb ells, una situació bastant trista. Com jo no era tutor d’ells i només els tenia una hora a la setmana no coneixia de prop les seves situacions familiars, però només pel seu aspecte era obvi que pertanyien a una classe social baixa, també hi havia nouvinguts i fills d’inmigrants extracomunitaris. Molt pocs d’ells van obtenir el graduat de la ESO; cap va anar al batxillerat.
He de dir que desprès m’he trobat a alguns d’aquests nois i estaven cursant FP. Tenien més bon aspecte que a la ESO. Potser allà van trobar alguna cosa que els motivava més. Resumint: era una d’aquestes classes on es palpa el fracàs escolar, un fracàs majoritariament masculí, que ningú sap bé com abordar, un grup d’aquests que als professors, els que estem en primera línia fent la nostra feina el millor que podem, sol desanimar-nos i cansar-nos.
Val a dir que en el meu cas era una mica diferent, ja que la meva assignatura –Educació Etico-cívica- a més de només ser d’una hora a la setmana, tampoc té una exigència acadèmica alta. Cada setmana, quan entrava a classe, em deien “mestre, fem un debat”, que és la seva manera de dir “avui no fem classe si us plau”. Probablement anteriorment havien tingut porfessors que no eren de la especialitat de filosofia i es debien passar l’estona xerrant, és a dir “debatint”. Jo sempre els contestava: “si alceu la mà, jo us dono la paraula, sempre. Però per debatre cal tenir quelcom a dir. Ara obriu el llibre per la pàgina...”. Escollia les parts més fàcils del llibre de text, i a partir dels temes alguns dies sí que haviem pogut parlar de coses interessants i els havia pogut fer treballar una mica. Recordo que la classe que van estar tota l’hora absolutament callats va ser un dia que vam parlar de drogues i els vaig respondre totes les preguntes que em van fer. Les drogues i enteògens és un tema que conec bé, i ells ho van notar. Fou una classe informal, no sobre el treball de les típiques coses que surten al llibre, que ja s’ho saben i els avorreix. Les respostes sobre tot van consistir en informar-los dels efectes de cada substància, sense moralina (allò de: “això és dolent i no ho heu de provar”), sobre tot perquè ja n'estaven consumint i vaig veure que no sabien ni com consumir-les ni dels efectes secundaris ni què era el que realment prenien. Recordo la seva sorpresa quan els vaig dir que el “xocolate” (hashish) que es compra al mercat negre, fins i tot el que no està “tallat” pels petits “manguis” als quals acudeixen (i els solen estafar), s’hi ha trobat fem de burro, cosa que indica l’adulteració en origen al Marroc, ja que solen transportar-lo amb aquests animals (ho vaig llegir en un llibre de Antonio Escohotado). El resum era: fes-te responsable de les teves accions, i si et vols prendre quelcom el primer és saber què t'estàs prenent realment i què provoca. En tota experiència d’aquestes 1/3 és el set (la substància), 1/3 el setting (el context en que es pren) i l’altre 1/3 és l’estat intern de la persona.
Anant al programa “talla amb els mals rotllos”, deprès del mateix vaig preguntar a uns altres alumnes de 4º d’ESO més desperts (que posteriorment he tingut al batxillerat) què els havia semblat la sessió. Les noies em van contestar amb indiferència “Psè, està bé”, sense entusiasme. Als nois, també amb bastant indiferència, no els havia agradat. Em van dir que el resum era que només els homes eren els dolents. Un noi, en concret, em va dir: “en comptes de parlar dels maltractaments, el que fan és parlar malament dels homes”. Ni els nois ni les noies semblava que s’identifiquessin amb res del que allà se’ls va impartir. En fi, com el programa antidrogues “just say no”, que mai va servir de res.
L’estona que jo vaig estar en aquella classe d’alumnes “dolents” em va fer una mica de gràcia les expectatives i la ingenuïtat dels monitors. En concret, volien parlar dels estereotips; per a això passaven diapositives d’anuncis i coses així (ja se sap, la publicitat és molt masclista...). El monitors esperaven era que els nois caiguessin en els estereotips que mostraven, jo veia la seva cara d’expectació que denotava unes enormes ganes d’intervenir per corregir-los quan els passaven la imatge. Però els nois no hi caien, perquè encara superaven en relativisme a aquests benintencionats agents de la correcció política. “Buah, tohom pot ser tothom” (home o dona) contestaven amb fastidi i avorriment quan els preguntaven pel fet que fos precissament una dona i no un home, o al revés, segons la imatge estereotipada a la diapositiva. Indiferència total als papers estereotipats per part dels alumnes, contrarietat per part dels monitors que es quedaven sense poder impartir l’alliçonament que tantes ganes tenien. Si ensenyaven una foto d’una dona fent feines de casa, un noi contestava “a casa ho fa mon pare això”; nova decepció del monitor que veia de nou frustrada la seva expectativa de brillar impartint doctrina. Quan ensenyaven la foto d’una màquina rentadora i d’un mecànic arreglant-la, un altre replicava “però si no hi ha cap llei que prohibeixi ser enginyera”. En fi, que tots els esforços per alliçonar-los de les grans diferències que hi ha hagut i encara hi ha entre homes i dones (fins i tot analitzant el llenguatge: “coñazo, zorra...”) i del tremendament injustes i opressives que són aquestes diferències, es van topar amb una muralla d’indiferència i de relativisme total. “No et sentiries indignat si aquest anunci fos d’un home?” pregunta el monitor, amb l’esperança d’iniciar un diàleg. “No” contesta amb rotunditat l’alumne. Com vaig dir al post anterior, el relativisme és la posició que domina entre l’alumnat (espero que els de batxillerat que han passat per les meves mans, al menys, siguin més crítics ;-) ). I fins i tot ultrapassa el mateix relativisme dels apòstols de la doctrina de gènere.
L’altre ingredient d’aquesta doctrina és el constructivisme cultural. També hi tenia la seva ració a la classe quan van parlar de violència. Sobre aquest tema no vaig prendre tantes notes i només tinc apuntat que els monitors alliçonaven els alumnes: la ira i demés emocions negatives (discussions, gelos) es poden eliminar si hom s'ho proposa. Vaig apuntar: “To de moralina: Si tens això és perquè tu vols --> culpa”. És a dir, ens podem construïr com volem. Així doncs els aspectes problemàtics que generen tant el conflicte social per un costat com la infelicitat personal per l'altre simplement es poden esborrar amb només decidir-se a voler-ho de veritat. Vaja, encara més fàcil que amb els de la “New Age”, que per esborrar-los els cal invocar certes energies esotèriques. No sé si els monitors van poder esborrar de si mateixos la decepció i el cansament que mostraven al final de la classe, cosa comprensible, era un grup difícil.
Ara que acabo aquest post penso en aquells nois. Alguns encara me’ls trobo. Eren adolescents desconcertats, però ells no se n’adonaven. De la mateixa manera que recordo quan jo era molt petitet que ficava monedes a una vidriola que tenia la forma del cap d’un negre, una recapta que es deia el Domund que servia per cristianitzar els africans, doncs aquests adolescents també van estar objecte d’una altra mena d’evangelització. La bona intenció d’aquells joves monitors era patent. En ambdós casos compta més la passió de l’evangelitzador que les necessitats reals de l’evangelitzat, per això els resultats solen ser tan decepcionants atenent a l’esforç esmerçat. Per allà dalt al Dept. d’Ensenyament algún polític se sentirà orgullós d’aquests programes preventius, i les expertes en gènere que estan cobrant per dissenyar-los se sentiran totalment justificades. Aquells nois tenien l’autoestima per terra: eren uns fracassats escolars, molts estaven obesos, probablement la majoria fumava (tabac i més), miraven a les noies com qui veu marcians... la seva competència comunicativa era molt tosca (no només per a les assignatures), igual que la competència emocional per expressar el que sentien. El que l’institut els podia donar no els servia ni els interessava, no diguem ja aquest programa educatiu de gènere que aquí comento. Ara em pregunto què serà d’ells. El lloc que ocuparan a la societat, si tenen sort, serà el de les feines més dures, mal pagades i poc considerades, en competència amb els inmigrants, contra qui potser dirigiran la seva frustració ("en foten la feina!"). Tanmateix ells pertanyen al “gènere opressor”, al “gènere privilegiat”, i així és com se’ls pretenia alliçonar. A l’institut també tenim noies que no fan res, futures ni-ni. Si em fico a pensar què serà d’elles, la principal diferència que ara se m’acut és que, si als vint-i-poc anys es queden embarassades, ja tenen una justificació per a la resta de la seva vida.
El tema del fracàs escolar no és fàcil, entre altres coses, per les visions simplistes. Només cal escoltar els mass media: tothom té una solució (la seva). Si al fracàs escolar hi afegim la variable del gènere (masculí) encara es torna més complicat, en aquest cas perquè és invisible, estructural. Amb la cultura que ara domina em temo que es tardarà molt en corregir aquestes injustícies, sobre tot perquè ni tan sols es reconeix com a això, injustícia.

diumenge, 11 de setembre del 2011

Diàleg sobre el relativisme amb els meus alumnes

Un dels temes recurrents amb que tots els anys em trobo amb els meus alumnes, a l’hora de treballar la consistència dels seus raonaments, és la seva adhesió acrítica al relativisme gnoseològic i també moral. Ells no saben que la seva posició és “relativista”, és un dels conceptes que toca aprendre a 1º i 2º de batxillerat. Es tracta de la concepció que, més o menys, diu “tothom té la seva opinió i totes les opinions són respectables”. Vaja, el que Clint Eastwood diu a “Harry el brut”: “Les opinions són com els culs: cadascú té el seu”.

De vegades, adopto una actitud provocativa per ficar-los al davant la inconsistència d’aquesta manera de raonar. Per exemple, acabo d’explicar un tema a 1º de batxillerat, llavors em dirigeixo a un alumn@

- JO: A veure, explica’m amb les teves paraules el tema del que acabo de parlar

- ALUMN@: És que això depèn

- --Què vol dir que depèn?

- -- Doncs que cadascú pot tenir un pensament diferent sobre aquest tema

- --Ja. El que passa és que en filosofia no ens interessa el pensament diferent que la gent pugui tenir, el que ens interessa en filosofia és allò comú que tots tenim al pensar.

- --Però la gent té opinions diferents sobre la mateixa cosa

- --La opinió, en filosofia, no ens interessa gaire. Tot i que està de moda en aquests horrorosos programes de la TV on la gent s’escridassa defensant les seves opinions. L’any que ve, quan estudiarem Plató, ja veuràs com aquest definia la opinió com el contrari de la veritat. I en filosofia ens interessa la veritat.

- --És que la veritat és diferent per a cada persona. Jo no sé quina és la veritat; tu tens la teva i un altre té la seva.

- --Ja. Saps? Estic pensant en assassinar el meu veí. N’estic fart de la seva cara. No l’aguanto quan me’l trobo per l’escala.

- --??!!

- --Recordes que l’any passat, a Ciutadania, dèiem que la ètica servia per a ser feliç? Doncs jo seré molt més feliç el dia que deixi de veure per sempre més el meu veí.

- --Però això no ho pots fer

- --Per què no? Que no tinc dret a ser feliç? Per què he d’aguantar la cara del meu veí? Me’l carrego i ja està!

- --Com pots dir això! Està malament

- --Està malament per a tu. Per a mi, matar-lo, està molt bé. N’estic fart d’aguantar-lo. Viuré molt millor sense ell.

- --No pots matar a ningú, això està malament

- --Aquesta és la teva opinió. I jo respecto la teva opinió. Però jo en tinc una altra; per tant, fes el favor de respectar la meva opinió

- --??!!

- --Em pareix molt bé que tu opinis que matar a qui et cau malament no està bé. Però jo tinc una opinió diferent. I per què la teva opinió ha de ser millor que la meva? Respecta la meva veritat com jo respecto la teva...

Arribats en aquest punt, els alumnes es solen quedar paralitzats sense saber què contestar. De vegades faig variacions en aquests tipus de diàlegs. Per exemple, em fico en el paper d’una àvia africana que vol tallar-li el clítoris a la seva néta. Quan em diuen que això està malament els replico amb aquests arguments:

- --Entenc que vosaltres, els europeus, no vulgueu tallar el clítoris a les vostres nenes. Vosaltres teniu una altre costum, els hi foradeu l’orella. Jo respecto la vostra opinió. Però no teniu cap dret a venir aquí a criticar els nostres costums. Durant segles ens heu envaït, ens heu colonitzat, dèieu que érem salvatges i que els negres érem inferiors. Nosaltres mai no hem imposat els nostres costums als europeus, per què heu de venir vosaltres a criticar els nostres valors? Vosaltres no sou superiors a nosaltres. Cadascú té la seva cultura i ningú té dret a ficar-se amb els costums dels altres.

En aquest cas, la majoria, davant d’aquesta argumentació pròpia del relativisme cultural (el contrari del etnocentrisme, que té una mala fama ben merescuda) assenteixen. Sort que sempre hi ha una minoria d’alumnes que diuen que no i que no, que fer això és inacceptable, tot i que no saben (encara) desenvolupar els arguments per atacar la meva posició. És llavors quan els parlo de la universalitat dels Drets Humans, que garanteixen les particularitats de cada cultura, però que aquesta particularitat no es pot posar per sobre dels drets bàsics com la integritat física.

La qüestió del relativisme és un cavall de batalla recurrent a les meves classes. La confusió entre “totes les persones són respectables i tenen drets” i “totes les opinions són respectables” la tenen molt arrelada. De fet, està molt arrelada en la nostra cultura postmoderna, que pretén afavorir a tots els grups per igual i detesta tant les jerarquies com les imposicions. Òbviament aquesta visió representa un avenç front a la racionalitat tecnocapitalista homogeneïtzadora que no tenia prou en compte les minories ni la pluralitat (el vMeme taronja front al següent verd), però quan això es duu a un extrem, com ara passa, acaba degenerant en el “tot s’hi val; qualsevol cosa que tu facis, mentre a mi no m’afecti, està bé. Cadascú fa el que vol i cadascú és com és”. En l’àmbit cultural, la patologia del vMeme verd, o postmodern, o “progre”, ha portat a la confusió que ara es viu amb les qüestions de gènere i a les injustes lleis misàndriques, entre altres coses.